¿Cómo es que cada vez que se ataca a la religión con argumentos lógicos ésta termina perdiendo? ¿Cómo es posible que la gente siga creyendo tan ciegamente en algo tan fácilmente refutable?
En este post voy a tratar, mediante argumentos meramente lógicos, colocar en jaque el concepto de la existencia de Dios.
Comencemos:
Primero que nada hay que tomar lo más fácil: La simple existencia de personas ateas comprueba la inexistencia de un Dios. ¿Por qué? Muy simple:
Conclusión A:
Premisas:
a) Dios es todopoderoso
b) Dios quiere salvarnos del infierno
c) Para salvarnos es necesario obedecerle
d) Para obedecerle es necesario creer en Él.
Conclusión: Dios quiere que creamos en Él y puede hacer que creamos en Él.
Conclusión B:
Premisas:
a) Una persona no puede obligarse a sí misma a creer en algo, inténtenlo; intenten convencerse de que hay un mono parlante al lado suyo que les susurra lo que deben hacer.
b) Debido a que todas las personas somos diferentes, no se nos puede convencer a todos de la misma manera.
c) La evidencia sobre la existencia de Dios, sirvió para convencer a algunos, pero no a otros.
Conclusión: Dios envía evidencias de su existencia suficientes para algunos pero insuficientes para otros.
Las 2 conclusiones producen una inconsistencia lógica: Si Dios quiere y puede hacer que creamos en Él ¿Por qué no envía la evidencia que necesitan los escépticos?
Se nos presentan tres soluciones: 1) Dios no existe; 2) Dios existe, pero carece de benevolencia y quiere que nos pudramos en el infierno; 3) Dios existe, pero no es todopoderoso… Esto último le quitaría su característica de Dios, ya que no podemos definir a tal como un ser no-todopoderoso.
Otro caso. Dado que no poseo conocimiento sobre la naturaleza de Dios (ya que no poseo evidencia tangible de su existencia) debo basarme en lo que dicen los que dicen conocerle. ¿Y qué es lo que afirman estas personas? Según la biblia: “Para Dios no hay nada imposible”. A lo largo de la historia a Dios se lo ha descripto como omnipotente, omnisciente, omnipresente, omnibenevolente, inmutable, eterno y perfecto. ¿Significará esto que Dios puede hacer cualquier cosa? Por supuesto que no.
Si preguntáramos a un creyente si Dios es capaz de crear una piedra tan grande y tan pesada que ni siquiera Él la podría mover, se nos respondería rápidamente que Dios solo puede hacer cosas que sean posibles lógicamente, ergo nuestra hermosa paradoja queda descartada. Por otro lado, si preguntáramos si Dios creó el mal, se nos responderá que no: Ya que Dios es omnibenevolente y no pude hacer el mal. Si preguntamos si puede cambiar, se nos dirá que no ya que es inmutable; y si preguntamos si puede cometer errores nuevamente nos lo negarán diciendo que Dios es perfecto.
Así nos encontramos con que Dios posee ciertas limitaciones: No puede hacer cosas que estén fuera de la lógica, del bien, de la perfección ni de inmutabilidad de su ser.
¿Hasta acá vamos bien no? ¿Todos de acuerdo?
Ahora lo interesante:
¿Se puede crear algo de la nada? La respuesta rápida teísta será: “Dios puede”. Sin embargo habíamos dicho anteriormente que Dios no puede hacer cosas que estén fuera de la lógica. El hecho de crear algo de la nada es tan ilógico como la paradoja de la piedra, por ende: Si Dios no puede hacer lo uno, no puede hacer lo otro.
Por tanto, Dios no creó el universo; y en vista de que no nos podemos referir a Dios como “no-creador” del universo, Dios no puede existir.
¿Es posible que un ser perfecto cree otros seres? Rápidamente cualquier teísta me responderá que si… Supongamos que Dios sí puede crear algo de la nada; al momento de crearnos a nosotros tuvo dos opciones: Crear seres perfectos, o imperfectos. Ambas igual de imposibles.
Es imposible que Dios creara seres perfectos, ya que eso lo pondría en la misma categoría que ellos, y ya no sería único. Y según nos han dicho, Dios debe ser único; por lo tanto, no podría ser Dios. Tampoco es posible que creara seres imperfectos; ya que Dios poseería el conocimiento como para hacerlo, y al crear seres imperfectos sin este conocimiento estaría guardándolo solo para él, lo cual es una clara muestra de egoísmo, y el egoísmo no es compatible con un ser perfecto.
Entonces: Dios no pudo crearnos, ya que o dejaría de ser Dios, o dejaría de ser perfecto. Y debido a que no podemos referirnos Dios como aquel que no creó a los humanos, Dios no puede existir.
¿Puede Dios crear cualquier cosa? Supongamos ahora que si puede crear cosas de la nada y que no está restringido ni por la bondad ni por la exclusividad. Aún así Dios no podría crear nada en absoluto, ya que la creación de algo implica un cambio y un deseo. Dios es inmutable, se dice: Nunca cambia, siempre ha sido el mismo. Sin embargo, el hecho de crear algo implica un cambio; cuando decidimos crear algo, se produce en nosotros el deseo de crear, lo que implica un cambio en los deseo. Por otro lado se genera la determinación de crear, y nuestro estado cambia de “no estar creando” a estar haciéndolo.
Aún si supusiéramos que este cambio no es lo suficientemente importante como para afectar su esencia, el hecho de crear implica una necesidad; siempre que creamos algo lo hacemos con un fin, para satisfacer una necesidad. Dado que Dios está en estado de perfección es imposible que él pueda necesitar nada.
¿Es compatible nuestra existencia con la de Dios? Supongamos que todo lo dicho antes no vale nada, un ser perfecto tiene la capacidad de evaluar las consecuencias de sus actos. Un ser todopoderoso y benevolente no crearía algo que causara el mal. Al momento de crearnos Dios sabía las consecuencias de sus opciones (crearnos, o no crearnos), y solo podía actuar de la forma que menos mal hiciera, ya que nada puede obligar al todopoderoso a actuar contra sus designios de bondad. Al crearnos, Dios desencadenó una serie de consecuencias que todos conocemos bien, pero que él las sabía de antemano: Hambre, guerras, enfermedades, torturas, eutanasia, abortos, anticonceptivos, homosexualidad, promiscuidad, masturbación y todas esas cosas que, según dicen los que conocen a Dios, son terriblemente mal vistas a sus ojos. Las consecuencias de no habernos creado habrían sido infinitamente mejores, pues se habrían evitado todas esas cosas terribles (se dirá que también se habrían evitado todas las cosas buenas, pero eso da igual: Si no existiéramos todas las cosas buenas no tendrían ningún sentido ya que no las disfrutaríamos porque no existiríamos.); por tanto dado que existimos y nuestro mundo es un caos hay 2 opciones: 1) Dios no existe o 2) Dios eligió entre dos opciones la que más perjudicaba, lo que implica que no es perfecto y que no existe, puesto que no podemos referirnos a Dios como imperfecto.
Estas conclusiones están basadas en lógica básica y en las definiciones dadas por aquellos que dicen conocer a Dios (no podemos basarnos en otras).
Aún así, resultará tremendamente fácil para cualquier creyente refutarlas todas con el argumento mágico: “Los designios de Dios son inescrutables”… Si es que alguna persona en sus cabales puede llamar a eso argumento.

