jueves, 17 de junio de 2010

Un Post Re Vuvuzela

¿Se han dado cuenta que existen palabras que adquieren determinada fama según la época en la que sean dicha?

Por ejemplo: Supongo que recordarán cuando se puso de moda la palabra "Sorry" (perdón en ingles) y todo el mundo andaba diciendo "Aiii Sorii"(porque parecía imposible que alguien lo pronunciara correctamente) o cuando, hace poco, los llamados Floggers pusieron de moda la palabra "Caño" y derivaban su uso en: "X esta re caño" "X es re caño" "Me fui a una fiesta re caño" y etc.

Estas palabras no tienen por qué tener sentido dentro de la oración en la que se vea involucrada, solo alcanza con que mucha gente la use para que sea autorizado su uso (y abuso) en cualquier composición literaria.

No sé si notaron, pero junto con este mundial y en Argentina por lo menos, se puso de moda la palabra "Vuvuzela". Para el que desconozca este término, son las trompetas de plástico que se usan para alentar en los partidos. No tengo idea de por qué, pero en estos días todo el mundo la usa y son vistas como algo de última moda y tecnología. La realidad, es que son un instrumento sudafricano que se usa desde hace muchos años. En un comienzo eran de metal, pero junto con el mundial del '78, en Argentina justamente, se comenzaron a fabricar de plástico y se utilizaron como instrumento para alentar a los equipos.

No es nada novedoso, en EE.UU. las usan mucho en partidos de béisbol y futbol americano. Sin embargo, ahora que todo el mundo se percató de su existencia está de moda hablar sobre ellas, usar la palabra y ni hablar de si tenemos una: ¡Seremos la celebridad del barrio! ¡La envidia de nuestros vecinos!

Realmente no logro comprender como hacen para modificar tanto una palabra: la gente se siente importante, actualizada cuando la usa. ¿Siguen sin entender a que voy?

Ahora la "gente cool" está todo el tiempo hablando del susodicho artefacto, en los gimnasios para mujeres, junto con los chismeríos de sus divorcios y las notas de sus hijos en el colegio ahora surge el comentario:

- ¡El arquero de Kazajstán se quejo de las VUVUZELAS que tocaban los hinchas!

-Ay sí, son insoportables esas VUVUZELAS.

-Saben que la FIFA las prohibió a las VUVUZELAS ¿No?

-Seguro que eso es culpa de Kristina, ayer dijeron eso en la tele-

Y etc.

Nótese la necesidad del uso reiterativo de la palabra y de la acentuación en la oración de la misma.

Para el que no lo sepa, el termino vuvuzela surge de la palabra "vuvu", que en el idioma Zulú significa "Hacer ruido".

No tomara mucho tiempo hasta que se comiencen a escuchar oraciones con esta palabra puesta indiscriminada e incoherentemente en ellas.

Por ejemplo:

"Hace más ruido que una VUVUZELA"

"Ese pibe esta re VUVUZELA"

"La selección metió un gol re VUVUZELA"

"Kristina es una VUVUZELA"

"Mi perro se comió VUVUZELA la comida"

"Hace mucha VUVUZELA"

 

Y así sigue la decadencia de sentido.

 Antes de terminar y a modo informativo: El motor de un avión en marcha genera 120 dB, y al momento de despegar 130 dB. Una vuvuzela ejecutada a corta distancia alcanza 127 dB. Motivo por el cual está en disputa el dejar o no usarlas.

jueves, 10 de junio de 2010

Conozco, luego me levanto.

¿Alguien alguna vez se puso a pensar en lo automatizado que tenemos el hábito de levantarnos? Digo, nadie nunca se pone a reflexionar sobre lo que pasaría (o no) si no nos levantáramos.

¿Qué pasaría si al momento de despertar obtuviéramos todo el conocimiento del universo y supiéramos exactamente lo que va a pasar? De seguro que nuestras ganas de levantarnos temprano, de salir de la cálida y cómoda cama a la fría calle o del simple hecho de dejar de dormir cambiarían totalmente (tanto como para bien como para mal)

La verdad es que uno no se levanta conociendo lo que le va a pasar, es más, en mi caso particular con suerte y se como me llamo (con sueño soy una masa inerte andante). Generalmente uno se levanta renegando el motivo por el cual se tiene que levantar temprano, expulsando insultos a aquel pobre jardinero que justo estaba cortando el pasto cuando vos dormías y justo te fue a despertar, a los gritos con algún sordo en tu casa que pone la música altísima e interrumpe tu sueño o, tal vez, maldiciendo aquella bebida que valla dios a saber que tenía y que te dejó una resaca que hasta tus ancestros se asustan.

Pero qué pasaría si, ante alguna de estas situaciones (u otra), uno rompiera con la aburrida rutina automática a la que sometemos a nuestro cuerpo todos los días y supiera si debería o no levantarse, existen casos en los que es mejor quedarse durmiendo (¿Ninguno tuvo esa sensación de que es un día destinado a que todo les salga mal?). Por otro lado ¿Qué pasaría si fuera necesaria nuestra presencia y aun sabiendo esto eligiéramos no levantarnos? ¿Cambiaría algo?  Y acá entra en juego otra cosa: el deber.

Personalmente, considero que saber lo que nos va a pasar es una verdadera maldición, le quita toda la diversión a la vida, incluso en los malos momentos, lo divertido es lo inesperado, aquello que no podemos predecir y que, incluso si pudiéramos, no deberíamos cambiar.

martes, 1 de junio de 2010

El Mundo Es Feminista

Antaño las mujeres fueron despreciadas, condenadas por los “hombres necios” a vivir bajo su sombra, incluso fueron, en algún tiempo, tratadas como no-humanos.

Sin embargo, es obvio que esto ha cambiado. Las mujeres de hoy en día hacen lo mismo (o más) que los hombres. Escriben, leen, trabajan, manejan automóviles, participan en la política y, por si fuera poco, algunas se resignan también, a seguir cumpliendo las obligaciones que propone el viejo estereotipo de “La mujer debe dedicarse a las tareas de la casa” (aspecto que, si tomamos como punto de referencia a los hombres, no a cambiado mucho, ya que no son demasiados los hombre que limpian, cocinan y van a buscar a sus hijos a la escuela, por ejemplo).

Aun así, mucha gente (incluso mujeres) sostiene que el mundo en el que vivimos sigue teniendo sus tonalidades de machista, si bien esto es cierto, hay cosas que la gente muchas veces pasa por alto y que podrían inclinar la balanza hacia el lado feminista.

Por ejemplo, mucha gente hace la observación de que la mayoría de los músicos de música popular más famosos y con mejor ganancia del mundo, son hombres. Sin embargo, al profundizar un poco nos damos cuenta de algo evidente pero invisible: El 90% de las canciones están dirigidas a mujeres. Muchas de las canciones populares más famosas están basadas en la devoción que tienen los hombres hacia las mujeres.

¿Qué seria de este mundo sin mujeres? Inconscientemente, todos los hombres dependemos en casi todos los aspectos de nuestra vida de alguna mujer, ya sea para inspirarse, para que los cuiden, para sentir cariño o simplemente para no tener que vivir en un mundo habitado solo por hombres. Es como una balanza, las mujeres son, casi por naturaleza y en general, más ordenadas y pulcras que los hombres y son, por lo tanto, necesarias para que la balanza mantenga un equilibrio y no caiga en el completo caos.

Con esto no quiero decir que las mujeres sean “necesarias”, si no que son las que nos dominan, y la mayoría de nosotros ni nos damos cuenta (tanto ellas dominando como nosotros siendo dominados), son eso que en el fondo nos controla y nos hace hacer, en la mayoría de los casos, lo que ellas quieran.

Volviendo al ejemplo de las canciones: ¿Qué canciones se escribirían si no hubiesen mujeres que abandonaran a los hombres? No habría la carga sentimental que conllevan muchas canciones.

Basado en estas conclusiones, no existe nada que una mujer no pueda lograr, incluso si un hombre la retiene siempre podrán encontrar la forma de manipular la situación para lograr dejar al hombre como una simple mascota (aun que algunos métodos requieren de una denigración de la dignidad muy alta, que incluso algunas mujeres eligen utilizar).

Creo también, que las mujeres, a lo largo de la historia, han demostrado esto, que no existe nada que no puedan hacer. Que no existe hombre en la tierra que tarde o temprano ceda a alguno de los encantos que poseen.

Resumiendo: El mundo parece tener sus tonos machistas, sin embargo, detrás de cada hombre se esconde una mujer que maneja a ese hombre, y si ellas quisieran y se pusieran de acuerdo, no les tomaría mas que un par de semanas volcar la balanza de su lado y convertir al mundo, en un lugar completamente feminista.


A.N.