viernes, 4 de mayo de 2012
Cabeza de radio
Más en forma, más feliz.
Más productivo.
Cómodo.
No beber demasiado.
Ejercicio regular en el gimnasio (3 días a la semana).
Desenvolverse mejor con sus empleados
asociados actuales.
A gusto.
Comer bien (no más cenas de microondas ni grasas saturadas).
Un mejor conductor, más paciente.
Un coche más seguro (niño sonriente en el asiento trasero).
Dormir bien (sin malos sueños).
Sin paranoia.
Cuidadoso con todos los animales (nunca tirar arañas por el desagüe).
Mantenerse en contacto con viejos amigos (disfrutar de una copa de tanto en tanto).
Verificar con frecuencia el crédito en un banco (moral) (agujero en la pared).
Favor por favor.
Cariñoso pero no enamorado.
Órdenes permanentes de pago a la caridad.
Los domingos desviarse al supermercado.
(No matar las polillas o echarles agua hirviendo a las hormigas.)
Lavar el coche (también los domingos).
Dejar de temerle a la oscuridad.
O a las sombras de mediodía.
Nada tan ridículamente adolescente.
Ni desesperado.
Nada tan infantil.
Al mejor ritmo.
Más despacio y calculado.
Sin oportunidad de escape.
Ahora autoempleado.
Preocupado (pero impotente).
Un miembro de la socidedad.
Facultado e informado (pragmatismo, no idealismo).
No llorar en público.
Menos propicio a enfermarse.
Neumáticos que se agarren en suelo húmedo (foto del bebé asegurado en el asiento trasero).
Una buena memoria.
Aún llora con una buena película.
Aún besa con saliva.
No más ser vacío y frenético.
Como un gato.
Atado a un palo.
Que es llevado a un invierno muy frío (la habilidad de reír de la debilidad).
Calma.
Más en forma, sano y productivo.
Un cerdo.
En una jaula.
Con antibióticos.
Más productivo.
Cómodo.
No beber demasiado.
Ejercicio regular en el gimnasio (3 días a la semana).
Desenvolverse mejor con sus empleados
asociados actuales.
A gusto.
Comer bien (no más cenas de microondas ni grasas saturadas).
Un mejor conductor, más paciente.
Un coche más seguro (niño sonriente en el asiento trasero).
Dormir bien (sin malos sueños).
Sin paranoia.
Cuidadoso con todos los animales (nunca tirar arañas por el desagüe).
Mantenerse en contacto con viejos amigos (disfrutar de una copa de tanto en tanto).
Verificar con frecuencia el crédito en un banco (moral) (agujero en la pared).
Favor por favor.
Cariñoso pero no enamorado.
Órdenes permanentes de pago a la caridad.
Los domingos desviarse al supermercado.
(No matar las polillas o echarles agua hirviendo a las hormigas.)
Lavar el coche (también los domingos).
Dejar de temerle a la oscuridad.
O a las sombras de mediodía.
Nada tan ridículamente adolescente.
Ni desesperado.
Nada tan infantil.
Al mejor ritmo.
Más despacio y calculado.
Sin oportunidad de escape.
Ahora autoempleado.
Preocupado (pero impotente).
Un miembro de la socidedad.
Facultado e informado (pragmatismo, no idealismo).
No llorar en público.
Menos propicio a enfermarse.
Neumáticos que se agarren en suelo húmedo (foto del bebé asegurado en el asiento trasero).
Una buena memoria.
Aún llora con una buena película.
Aún besa con saliva.
No más ser vacío y frenético.
Como un gato.
Atado a un palo.
Que es llevado a un invierno muy frío (la habilidad de reír de la debilidad).
Calma.
Más en forma, sano y productivo.
Un cerdo.
En una jaula.
Con antibióticos.