domingo, 11 de marzo de 2012

Inconsistentes, Incapaces e Hipócritas

Como algunos ya habrán notado, este blog no se actualiza desde agosto de 2011. Esto se debió, principalmente, a que me dediqué a producir un video blog con el mismo nombre que éste en YouTube. Como bien pueden suponer eso fue un total fracaso (Bueno, no total pero digamos que no logró el objetivo que se había propuesto); y hace unos días me agarró la necesidad de volver a escribir algo en esta página irreverente y nefasta que (De alguna manera que jamás lograré comprender) en mi ausencia alcanzó las 5000 visitas.
Por lo pronto calculo que tomará un rumbo un tanto diferente a lo que venía siendo, probablemente suba algunos pensamientos al azar asumidos y comentados por el infame personaje que aquí les escribe.
Y ¿Para qué tenerlos esperando a otro post? Mejor comenzaré con la basura que habita mi mente desde este mismo momento:

Una cosa que vengo notando hace una cantidad de días es que la gente es más malvada y sádica de lo podía imaginar. No puedo evitar caminar por la calle o escuchar anécdotas de conocidos sin pensar que el Marqués de Sade fue probablemente un profeta de la mente humana: Sus textos reflejan, a partir de lo netamente sexual, la perversión y el sadismo con el que los seres humanos encaramos la vida. Les aseguro que jamás dejan de sorprenderme, la sociedad está podrida desde lo más profundo; tanto, que la mayoría de las personas son incapaces de asumir y reconocer su propia perversión.
Y quizá no sea algo tan simple de ejemplificar, ya que buscar alguna regularidad en el caótico orden en el que creemos existir es probablemente de las cosas más difíciles que podemos intentar hacer (Mis respetos a los eruditos de la sociología).
La gente es de lo peor a veces, muy adentro de cada una tienen el odio, el egoísmo, la hipocresía y el narcisismo aflorando como un jardín en primavera. Y en muchas ocasiones, en un vano y desagradable intento por ocultarlo, terminan convirtiéndose en los portaestandartes de un ejército que intenta combatir a sus propios impulsos.
Creo que el mundo sería un lugar mucho mejor si en lugar de intentar negar sentimientos que existen en nosotros, tratáramos de aceptarlos para luego trabajar (o no) sobre ellos. Y digo "O no" porque no faltará ese individuo que al descubrirse a si mismo, al satisfacer su sádica pasión encuentra mucho más placer y goce que aquel que pretenda reducirse a la simple imitación de un orden social preestablecido por gente más perversa e hipócrita que lo que ninguno de nosotros pueda llegar a imaginar jamás.
Pero no estoy generalizando, existen también las buenas personas. Son las menos (Muy menos), pero que bueno que estén allí: Personas incorruptibles, incapaces de cualquier mal intencional. Resulta provechoso que estén ahí por dos motivos: a) Hacer un poco de combate a la constante incidencia sádica de la mayoría de la gente y b) Para satisfacer a aquellos que disfrutan del simple hecho de sacar provecho de estas personas.
El primer motivo suena muy moralista y todo, pero no puedo evitar pensar que el segundo es más sensato y realista.
Particularmente no me considero alguien que disfrute pasar por arriba a la buena gente, de hecho los admiro. Me fascina que existan personas que puedan tener ese nivel de sinceridad y solidaridad del cual yo soy claramente incapaz. Pero reconozcamos, queridos lectores, que garcas hay en todos lados, y de seguro que en el fondo agradecen la existencia de gente suficientemente inocente como para depositar su ciega confianza en ellos facilitándoles el trabajo.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

que bueno que hayas vuelto

teresa dijo...

celebro tu regreso.
Es un placer leerte.

Interesante análisis.

Luchazo dijo...

No suelo leer mucho tu blog, Agus, pero esto que leí me gustó mucho. Le voy a dar mas bola a partir de ahora jaja. Un saludo!

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